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Cerros orientales de Bogotá. Foto: Alcaldía de Bogotá.
Cerros orientales de Bogotá. Foto: Alcaldía de Bogotá.

Según lo explicado por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – (CAR), en estos predios se construyeron viviendas consideradas como legales debido a que lo hicieron antes del 2005, año en el que se delimitó la reserva y se adoptó el plan de manejo ambiental, por lo que se les reconoció la preexistencia y deberán hacer el respectivo pago.

Asimismo, por medio de un comunicado de prensa, la entidad indicó que este cobro “lo deben asumir los propietarios ante la autoridad ambiental por el uso de los atributos de este ecosistema y es distinto al impuesto predial u otro tipo de obligaciones tributarias que tienen los ciudadanos en Bogotá”.

Por su parte, la directora administrativa y financiera de la CAR Cundinamarca, Nidia Carolina Puentes Aguilar, indicó que “en los meses de julio y agosto estaremos notificando el cobro a los propietarios cuyos correos electrónicos han sido informados ante la Corporación. Aquellos que no tengan registrada una dirección electrónica serán notificados a la dirección registrada en las bases de datos de la CAR.”

De igual manera, la CAR señalo que “el 30 de septiembre vence el plazo para el pago de la tasa por utilización de aguas, obligación que deben asumir aquellos habitantes de la jurisdicción que usen el recurso hídrico, con o sin concesión de aguas.”

Desde la dirección administrativa se advirtió que para quienes no cumplan con estas obligaciones en los términos establecidos deberán asumir intereses y el inicio del proceso de cobro coactivo.

En contexto al tema de las construcciones en los cerros orientales de Bogotá, el pasado 15 de febrero, la Secretaría Distrital de Gobierno, la Alcaldía Local de Usaquén, la Secretaría de Hábitat, la CAR y la Policía realizaron la suspención de 10 obras ilegales en los cerros orientales de la capital.

En su momento, las autoridades encargadas de esta suspención señalaron que “se estaba afectando gravemente el medio ambiente y poniendo en riesgo a la comunidad del sector conocido como Lomitas en la localidad de Usaquén y habitantes de algunos predios ubicados en zona rural limítrofe del municipio de La Calera (Cundinamarca).

De igual manera, se conoció que el secretario de gobierno de Bogotá, Luis Ernesto Gómez, se refirió al tema e indicó que “el medioambiente no se negocia. Estamos hablando del pulmón de Bogotá y debemos cuidarlo. Los Cerros Orientales son un recurso muy valioso y entre todos debemos protegerlo. Hacemos un llamado a toda la ciudadanía para que no se deje engañar cuando le ofrezcan algún terreno en esta zona forestal de la ciudad. Allí está prohibida cualquier construcción.”

Estas obras ilegales entrarán en una etapa procesal que definirá su demolición y la multa que podría estar entre los 4,3 y 175 millones de pesos e implicaciones penales.

Según cifras de la Secretaría Distrital de Bogotá, durante el último año se han realizado 110 operativos en las localidades aledañas a los Cerros Orientales, dando como resultado la suspensión de 51 construcciones por afectación a esta zona de reserva natural.

Entre esos operativos, el pasado 16 de julio, se sellaron tres obras de construcción en zona de reserva forestal de Usaquén, las cuales no tenían permisos y se estaban realizando en el polígono 74, en la finca Las Lomitas. Este sellamiento obedeció a que estaban realizando construcciones en la reserva forestal la cual con escombros y socavamientos estaban afectando el ecosistema de la zona.

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