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FOTO DE ARCHIVO: El candidatos socialista a la presidencia de Perú, Pedro Castillo, durante un debate celebrado en Arequipa, Peré, el 30 de mayo de 2021. REUTERS/Sebastián Castañeda/Pool
FOTO DE ARCHIVO: El candidatos socialista a la presidencia de Perú, Pedro Castillo, durante un debate celebrado en Arequipa, Peré, el 30 de mayo de 2021. REUTERS/Sebastián Castañeda/Pool (SEBASTIAN CASTANEDA/)

7 jun (Reuters) – Los mercados financieros de Perú podrían sufrir una fuga de capitales si el candidato de la izquierda, Pedro Castillo, se impone en las disputadas elecciones presidenciales del fin de semana.

Debido a lo ajustado de la segunda vuelta electoral, el resultado final podría no conocerse hasta dentro de unos días.

«Si Castillo es confirmado como presidente electo, creemos que el banco central estaría a prueba con el cambio de régimen, probablemente enfrentando una fuga de capitales tras el resultado de las elecciones», dijo JPMorgan en una nota de análisis.

«Si la candidata de la continuidad del régimen (Keiko) Fujimori termina ganando (…) esperamos que las condiciones financieras se normalicen a pesar de los desafíos políticos que se avecinan en un escenario de una sociedad muy polarizada».

La votación llega tras un año turbulento en Perú. La nación andina ha tenido tres presidentes desde finales de 2020, tiene el mayor número de muertes de COVID-19 per cápita del mundo y ha experimentado su peor crisis económica en tres décadas.

Fujimori, de 46 años que ya ha intentando llegar a la presidencia en dos ocasiones, ha prometido seguir el modelo de libre mercado y mantener la estabilidad económica en el país, segundo productor de cobre del mundo.

Castillo, hijo de campesinos, ha prometido reformar la Constitución para reforzar el papel del Estado, tomar una mayor parte de los beneficios de las empresas mineras y nacionalizar industrias clave.

La moneda del país, el sol, ha caído aproximadamente un 6% frente al dólar estadounidense desde abril, a medida que la incertidumbre ha ido en aumento.

Esta caída se ha producido a pesar de que el banco central del país ha utilizado el equivalente a 11.000 millones de dólares, o el 5,4% del PIB, para intervenir en el mercado de divisas, ya sea mediante compras directas o a través de derivados, según estimaciones de JPMorgan.

«Gane quien gane, probablemente Perú no va a tener unos próximos cinco años estupendos», había dicho Federico Kaune, gestor de carteras de UBS Asset Management, antes de las elecciones, argumentando que el escenario político seguiría muy dividido.

«Perú es un país con grado de inversión (en las calificaciones de deuda de las agencias crediticias), por lo que si algo va mal podría darnos una sorpresa bastante desagradable», dijo, añadiendo que algunos de los puntos de vista de Castillo sobre la participación del Estado en la economía eran similares en cierto modo a los de Venezuela o Bolivia.

(Información de Marc Jones, editado por Karin Strohecker, traducido por Tomás Cobos)